miércoles, 30 de noviembre de 2011

Adios Democracia 2.0, Adios !



Primero la Justicia Argentina cargó contra Taringa.net y ahora cargan contra Cuevana.tv . Ambos sitios fueron demandados por "Violación de Propiedad Intelectual".

El hecho verdadero es que ninguno de los sitios en cuestión esta incumpliendo con la Ley 11.723: "Régimen Legal de la Propiedad Intelectual". Ninguno de los dos sitios mencionados "publica sin permiso de los autores las obras que allí pueden encontrarse", solo indexan contenidos de sitios que alojan archivos tales como Megaupload y Rapidshare (como los mas conocidos).

Imaginemos por un momento que tuvieramos el derecho de demandar a Google por su aplicación Google Reader en donde indexa los RSS de millones de blogs aduciendo que lo escrito en este blog no puede publicarse en otro sitio que no sea este mismo blog. ¿Por qué la mayor parte de los internautas leen mi blog en Google Reader? ¿No están violando la "Propiedad Intelectual" publicando sin mi consentimiento escritos de mi autoría en su propio sitio?

Que tal si le sacamos una fotografía a nuestra mascota en una pose ridicula y la subimos a Facebook. Luego nuestros amigos la comparten o la guardan en sus ordenadores solo por parecerles "simpática". ¿Debería demandar a Facebook por permitir a los usuarios compartir fotografias sin mi consentimiento? Quizás esa foto termine en el ordenador de un rumano que ni conozco.

¿Es factible demandar a Microsoft por otorgar la capacidad de "copiar y pegar" o "Guardar imagen como ..." cuando uno oprime el botón derecho del mouse permitiendo violar la "Propiedad intelectual" de millones de usuarios alrrededor del mundo?

¿No debería HBO (el demandante de Cuevana.tv) exigir a los fabricantes de Grabadoras de DVD que depongan la actitud de seguir creando esos monstruos plagiadores con los cuales se puede tener en unos minutos una copia de sus series? Incluso deberían prohibir las lectores de DVD que permiten leer copias de originales. También deberían pensar en vender DVD con sus series que solo puedan ser leidos una sola vez y luego autodestruirse como en la serie "Mision Imposible", con un titulado al final que rece "Este DVD se autodestruira en 10 segundos".

¿No deberíamos demoler todas las Bibliotecas del mundo ya que otorgan la facultad de leer libros con los cuales los autores no ganan absolutamente ni un peso y las Bibliotecas les cobran a sus socios una mensualidad explotando obras que no son propias?

Silbar una melodía en la calle ¿no es una violación de los Derechos de Autor que no nos ha cedido ni ha consentido que su obra sea silbada en la vía pública y por consiguiente escuchada por muchas personas?.

Adiós Democracia 2.0, Adios !
Demosle paso a la Dictadura Capitalista 0.00001!


domingo, 6 de noviembre de 2011

Lectura obligada: George Carlin

           
Esta es una obra maestra. Si usted no la ha leído, tómese el tiempo para leerla. Si ya lo leyó, tómese el tiempo para releerla.
 
GEORGE CARLIN > No es sorprendente que George Carlin, comediante de los años 70 y 80, pudiera escribir algo tan elocuente.
UN MENSAJE POR GEORGE CARLIN:

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas mas grandes y familias mas chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos mas grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero mas problemas, mejor medicina pero menor bienestar.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma . Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero mas divorcios, casas mas lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tu puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.